Amalia, la canaria

La Canaria, se llamaba así, o mejor dicho, la llamaban así porque su padre se fue del pueblo a buscar trabajo a Canarias, donde ella nació. Cuando su padre murió, despeñado, dicen, su madre volvió con ella al pueblo. Cuando la canaria tenía quince años, su madre murió. Entonces quedó bajo el cuidado de su abuela, o fue al revés, porque su abuela ya tenía la cabeza medio perdida y era ella la que se ocupaba de todas las faenas de la casa. Murió su abuela y la canaria se quedo sola en aquella casa de piedra fría. Tendría veintidós años. Nunca había tenido novio. Los chicos del pueblo no le hacían mucho caso, parecía un poco tonta, pero no lo era tanto. Ella ya se había fijado en algunos, los más guapos: el hijo del boticario que se fue a estudiar a Madrid y vino con una novia rubia que daba envidia de lo guapa que era y luego el otro, el que se metió a cura, ese que siempre la saludaba y sonreía; ella le miraba y se quedaba quieta, con sus ojos grandes, verdes, un poco saltones, grandes y claros y no dejaba de mirarle hasta que desparecía por completo al final de la calle.
La canaria tenía dos amigas: la Jose que vivía en porqueras, como le llamaban a aquella parte del pueblo donde se criaban los cerdos y Maribel, la coneja , que cada vez salía menos con ellas porque estas dos ya estaban empezando a tontear demasiado con los soldados que bajaban de la montaña, donde seguían la instrucción militar y donde pasaban las horas muertas en la sala de juegos hasta que les daban permiso para bajar al pueblo.
Ese años los soldados habían venido un poco más rebeldes delo que era normal . La canaria y la Jose tonteaban mucho con ellos, pero la Jose no tenía una mirada tan viva como su amiga y tampoco era tan osada como ella, así que aquel día en el que los soldados decidieron “secuestrarlas”, la Jose se pudo a gritar tanto que decidieron dejarla allí y por eso se llevaron s sólo a la canaria. En realidad no pareció un secuestro, sino un juego: ellos tiraban de un brazo de la canaria , mientras su amiga tiraba del otro; como eran dos contra una en un momento cogieron y la metieron en el coche, mientras la otra se quedaba allí quieta desconsolada, con la garganta rasgada de chillar y sin amiga. Ella sabía en el fondo que la otra se había ido con una sonrisa en la boca, y casi le daba rabia no haber ido también, sobre todo porque ahora se estaba aburriendo como un muermo mientras seguro que su amiga se lo estaba pasando tan bien rodeada de todos aquellos chicos... Aunque por otro lado sabía que aquello podía ser muy peligroso, porque por un lado cuando volviera los del pueblo la iban a llamar de todo, y por otro estaba la posibilidad de lo que las madres de los pueblos sobre todo , temían para sus hijas , que vinieran con “el bombo”, un bombo de dios sabe quien y mucho más peligroso si era el bombo hecho por un soldado. Así que la Jose se fue triste pero satisfecha y para la canaria empezó una gran odisea...
Cuando subió al coche, el soldado que también estaba en la parte de atrás la sonreía. Ella no decía nada, quería sonreir pero se mantenía un poco sería poniéndos así el límte en su mirada. El que estaba delante empezó a preguntarle cosas y ella sólo respondía con monosílabos: -“Canaria, has tenido novio?” “que te hacía? Cuéntanos que te hacía. Te han tocado alguna vez aquí? Le decía el soldado de atrás tocándole un poco sus escondidas tetas. Ella se retiraba y contestaba que no, enrojecida , tímida pero excitada por aquella situación.
Ellos sabían que debían tener un poco de tacto con ella, porque la canaria era de pueblo, era como una flor delicada aún no abierta ,con aquellos ojos grandes y cristalinos que parecía que estaban siempre a punto de romperse. El viaje se hizo un poco largo entre preguntas y toqueteos y no porque el cuartel quedase demasiado lejos sino porque debían a esperar a que se hiciese de noche para entrar con ella sin ser vistos. Así que aparcaron el coche en el monte y uno de ellos sacó una pequeña piedra de hachís que comenzó a quemar. La Canaria ya sabía lo que era aquello y no se asustaba, pero miraba curiosa.
“Canaria, has fumado alguna vez un porro?, ella nunca había fumado, pero para no quedar como una paleta, contestó que sí. Quieres un poco? Y con la misma vergüenza con la que había contestado cogió el porro y aspiró, y aspiro y tosió... ellos se rieron.
-No sabe fumar, trae que no lo va a gastar! – espera...vamos a enseñarle a fumar bien a la canaria, le guiñó un ojo al otro haciéndole saber que esa era su baza para tenerla a punto de caramelo. Hablaron y fumaron.... preguntaron a la canaria por cosas del pueblo, para parecer más cercanos... también le preguntaron por su familia y si alguien la esperaba en casa... Ella con su voz pudorosa les explicó un poco como era su vida y entonces ellos quedaron satisfechos al ver que nadie la reclamaría en unos días...
Ya casi se estaba poniendo el sol... cuando todos reían en el coche; el olor a tomillo que entraba desde la ventana se mezclaba con el del hachís y fue entomnces cuando a la canario le dio por decir que todos ellos no eran tan diferentes, incluso que no eran tan diferentes de los animales... Todo empezaron a reir de nuevo y a cada uno le adjudicó un animal: el conductor sería el gallo, el copiloto sería un toro y su compañero de la parte trasera un asno peludo y suave, y ella?? Ella que con sus piernas redondeadas y sus ubres... sería una vaca... y de repente se puso a a cuatro patas y empezó a mugir y hacer como si pastase hierba. Fue a la misma Amalia a quien se le ocurrió aposturarse así y fue entonces cuando el soldado con quien compartía la parte trasera, tuve la irresistible tentación de ponerse a ordeñarla...
Ella se dejaba tocar y apretar los pezones.... ya que formaba parte de aquel juego que ella misma había inventado... Los otros dos soldados reían y decían que ellos tb querían ser el lechero... El soldado que la tocaba dijo que ahora había cambiado de profesión, que ya no era lechero, que ahora era veterinario y que debía ver si aquella vaquita estaba sana, para lo cual debería verla desnuda, pero para no desnudarla entera solamente subió el vestido, sacó sus tetas prominentes del sujetador y bajó un poco sus braguitas que ya estaban bastante mojadas.
- Hola vaquita canaria, vengo a ver si está bien de salud.... mientras todos reían....
- Tienes que dejarme ver si estás bien para dar buena leche... le decía tocándole las tetas.... - y además he de mirar si puedes tener buenas crías... por lo que acercó la cara a su coñito de pueblo y resfregó su cara contra él.
- Vamos a ver si por aquí puede salir un ternerín.... y con suavidad metió un dedo en su coñito y fue entonces cuando ella medio rebotó y suspiro...
- Parece que si! Un ternerin y puede ser hasta grande!!!
- Ten cuidado le decían los otros que la chica aun no ha conocido al toro de su vida...
- Pues para eso lo hago, para que cuando lo conozca esté bien preparada...
- Entonces ella rió, se relajo y s edejó hacer...por aquel burro veterinario
- El soldado de la parte de atrás.... veía como los líquidos de la canarian brotaban desde su dedo hacia su por mano...y fue entonces cuando decidió que la fuente manaba demasiado y debía beber de aquello que caía por allí Le dijo... : vaquita ,
- Como veterinario que soy tengo que decirte que aquí hay un pequeño pequeñito problema... tienes un exceso de calentura que hay que quitar, no es nada grave, no te preocupes...porque el señor veterinario va a hacer todo lo posible por curarte... así que aquel soldado... acercó su pequeña y hambrienta boca hacia el dorado vello de la canaria, abrió un poco sus labios y empezó a dar pequeños sorbos....mientras ella comenzaba a dar unos pequeños gemidos ...
- Los otros dos soldados salieron a fumar un cigarro....
- Vaquita...le dijo el soldado... no te reprimas... es normal que gimas... el problema está ahí y solo sabré que te has curado mientras sigas haciendomelo saber....
- Ya la tenemos.... estoy tan cachondo... le metería ahora mismo la polla en la boca y me correría cien veces en su cara...
- - Tranquilo...todavía no es el momento..se podría asustar... el otro ha sido muy listo...primero quiere que conozca el placer...y cuando lo haga... ya estará perdida...
- Ya , pero en cuanto se corra me pido el primero para follármela...
- Tranquilo... todo a su tiempo... primero esperemos a ver cuanto tarda en correrse... También tenemos que pensar en ir metiendola para en el cuartel...
- Es verdad... pero es que yo ya no puedo aguantarme más, si me vuelvo a meter en ese coche, es para follármela viva....
-
La canaria tenía dos amigas: la Jose que vivía en porqueras, como le llamaban a aquella parte del pueblo donde se criaban los cerdos y Maribel, la coneja , que cada vez salía menos con ellas porque estas dos ya estaban empezando a tontear demasiado con los soldados que bajaban de la montaña, donde seguían la instrucción militar y donde pasaban las horas muertas en la sala de juegos hasta que les daban permiso para bajar al pueblo.
Ese años los soldados habían venido un poco más rebeldes delo que era normal . La canaria y la Jose tonteaban mucho con ellos, pero la Jose no tenía una mirada tan viva como su amiga y tampoco era tan osada como ella, así que aquel día en el que los soldados decidieron “secuestrarlas”, la Jose se pudo a gritar tanto que decidieron dejarla allí y por eso se llevaron s sólo a la canaria. En realidad no pareció un secuestro, sino un juego: ellos tiraban de un brazo de la canaria , mientras su amiga tiraba del otro; como eran dos contra una en un momento cogieron y la metieron en el coche, mientras la otra se quedaba allí quieta desconsolada, con la garganta rasgada de chillar y sin amiga. Ella sabía en el fondo que la otra se había ido con una sonrisa en la boca, y casi le daba rabia no haber ido también, sobre todo porque ahora se estaba aburriendo como un muermo mientras seguro que su amiga se lo estaba pasando tan bien rodeada de todos aquellos chicos... Aunque por otro lado sabía que aquello podía ser muy peligroso, porque por un lado cuando volviera los del pueblo la iban a llamar de todo, y por otro estaba la posibilidad de lo que las madres de los pueblos sobre todo , temían para sus hijas , que vinieran con “el bombo”, un bombo de dios sabe quien y mucho más peligroso si era el bombo hecho por un soldado. Así que la Jose se fue triste pero satisfecha y para la canaria empezó una gran odisea...
Cuando subió al coche, el soldado que también estaba en la parte de atrás la sonreía. Ella no decía nada, quería sonreir pero se mantenía un poco sería poniéndos así el límte en su mirada. El que estaba delante empezó a preguntarle cosas y ella sólo respondía con monosílabos: -“Canaria, has tenido novio?” “que te hacía? Cuéntanos que te hacía. Te han tocado alguna vez aquí? Le decía el soldado de atrás tocándole un poco sus escondidas tetas. Ella se retiraba y contestaba que no, enrojecida , tímida pero excitada por aquella situación.
Ellos sabían que debían tener un poco de tacto con ella, porque la canaria era de pueblo, era como una flor delicada aún no abierta ,con aquellos ojos grandes y cristalinos que parecía que estaban siempre a punto de romperse. El viaje se hizo un poco largo entre preguntas y toqueteos y no porque el cuartel quedase demasiado lejos sino porque debían a esperar a que se hiciese de noche para entrar con ella sin ser vistos. Así que aparcaron el coche en el monte y uno de ellos sacó una pequeña piedra de hachís que comenzó a quemar. La Canaria ya sabía lo que era aquello y no se asustaba, pero miraba curiosa.
“Canaria, has fumado alguna vez un porro?, ella nunca había fumado, pero para no quedar como una paleta, contestó que sí. Quieres un poco? Y con la misma vergüenza con la que había contestado cogió el porro y aspiró, y aspiro y tosió... ellos se rieron.
-No sabe fumar, trae que no lo va a gastar! – espera...vamos a enseñarle a fumar bien a la canaria, le guiñó un ojo al otro haciéndole saber que esa era su baza para tenerla a punto de caramelo. Hablaron y fumaron.... preguntaron a la canaria por cosas del pueblo, para parecer más cercanos... también le preguntaron por su familia y si alguien la esperaba en casa... Ella con su voz pudorosa les explicó un poco como era su vida y entonces ellos quedaron satisfechos al ver que nadie la reclamaría en unos días...
Ya casi se estaba poniendo el sol... cuando todos reían en el coche; el olor a tomillo que entraba desde la ventana se mezclaba con el del hachís y fue entomnces cuando a la canario le dio por decir que todos ellos no eran tan diferentes, incluso que no eran tan diferentes de los animales... Todo empezaron a reir de nuevo y a cada uno le adjudicó un animal: el conductor sería el gallo, el copiloto sería un toro y su compañero de la parte trasera un asno peludo y suave, y ella?? Ella que con sus piernas redondeadas y sus ubres... sería una vaca... y de repente se puso a a cuatro patas y empezó a mugir y hacer como si pastase hierba. Fue a la misma Amalia a quien se le ocurrió aposturarse así y fue entonces cuando el soldado con quien compartía la parte trasera, tuve la irresistible tentación de ponerse a ordeñarla...
Ella se dejaba tocar y apretar los pezones.... ya que formaba parte de aquel juego que ella misma había inventado... Los otros dos soldados reían y decían que ellos tb querían ser el lechero... El soldado que la tocaba dijo que ahora había cambiado de profesión, que ya no era lechero, que ahora era veterinario y que debía ver si aquella vaquita estaba sana, para lo cual debería verla desnuda, pero para no desnudarla entera solamente subió el vestido, sacó sus tetas prominentes del sujetador y bajó un poco sus braguitas que ya estaban bastante mojadas.
- Hola vaquita canaria, vengo a ver si está bien de salud.... mientras todos reían....
- Tienes que dejarme ver si estás bien para dar buena leche... le decía tocándole las tetas.... - y además he de mirar si puedes tener buenas crías... por lo que acercó la cara a su coñito de pueblo y resfregó su cara contra él.
- Vamos a ver si por aquí puede salir un ternerín.... y con suavidad metió un dedo en su coñito y fue entonces cuando ella medio rebotó y suspiro...
- Parece que si! Un ternerin y puede ser hasta grande!!!
- Ten cuidado le decían los otros que la chica aun no ha conocido al toro de su vida...
- Pues para eso lo hago, para que cuando lo conozca esté bien preparada...
- Entonces ella rió, se relajo y s edejó hacer...por aquel burro veterinario
- El soldado de la parte de atrás.... veía como los líquidos de la canarian brotaban desde su dedo hacia su por mano...y fue entonces cuando decidió que la fuente manaba demasiado y debía beber de aquello que caía por allí Le dijo... : vaquita ,
- Como veterinario que soy tengo que decirte que aquí hay un pequeño pequeñito problema... tienes un exceso de calentura que hay que quitar, no es nada grave, no te preocupes...porque el señor veterinario va a hacer todo lo posible por curarte... así que aquel soldado... acercó su pequeña y hambrienta boca hacia el dorado vello de la canaria, abrió un poco sus labios y empezó a dar pequeños sorbos....mientras ella comenzaba a dar unos pequeños gemidos ...
- Los otros dos soldados salieron a fumar un cigarro....
- Vaquita...le dijo el soldado... no te reprimas... es normal que gimas... el problema está ahí y solo sabré que te has curado mientras sigas haciendomelo saber....
- Ya la tenemos.... estoy tan cachondo... le metería ahora mismo la polla en la boca y me correría cien veces en su cara...
- - Tranquilo...todavía no es el momento..se podría asustar... el otro ha sido muy listo...primero quiere que conozca el placer...y cuando lo haga... ya estará perdida...
- Ya , pero en cuanto se corra me pido el primero para follármela...
- Tranquilo... todo a su tiempo... primero esperemos a ver cuanto tarda en correrse... También tenemos que pensar en ir metiendola para en el cuartel...
- Es verdad... pero es que yo ya no puedo aguantarme más, si me vuelvo a meter en ese coche, es para follármela viva....
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