domingo, noviembre 12, 2006

Sombras chinescas (2)


Como decía, estaba encima de la mesa a cuatro patas, postura en la que le gustaba tenerme en cualquier parte, y así empezó aquel juego. Mis rodillas y mis manos apoyadas en el duro y frío mármol de la mesa. Empezó a tocarme como si hubiese comprado una yegua en el mercado de animales. Golpeó mi trasero con su mano abierta y luego vino admirar mi mandíbula regocijándose en haber hecho una buena compra. Se subió en la mesa y se montó en mi grupa; aún estábamos vestidos pero simuló que me montaba como si no lo estuviésemos, así.... para ir abriendo boca; y nunca mejor dicho... pasó de la grupa a mi parte delantera y sin bajarse la cremallera, me la restregó en la boca y mientras se frotaba movía mi cabeza de un lado a otro, de adelante hacia atrás de izquierda a derecha dejando pequeños raspones en mis labios.

2 Comments:

Blogger Galahan said...

Me alegro de que continúe... estoy muy intrigado por este relato.
Que siga! Espero que no tarde tanto su continuación ;)

12:50 PM  
Blogger Jota said...

Así que esto era lo que querías postear, jeje... pues nada, ya tienes otra persona lectora por aquí.

Suerte con la migración ;-)

Supongo que ya sabes quién soy.

3:41 AM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home